Sharon Ramírez: La pequeña titán del fútbol

En el sótano de la casa con dos canchas improvisadas y un balón pequeño, tal vez de menor dimensión o igual a un número 3, Sharon Ramírez descubrió su pasión por el fútbol, esto le dio la idea de ingresar a una escuela y junto a su hermano Kevin Ramírez emprendieron la búsqueda por internet, siendo Gol Star la elegida.

Bogotá, la ciudad que fue testigo del progreso que ha tenido esta jugadora de 16 años, quien a su corta edad ya pasó por dos campeonatos en Estados Unidos, entre ellos la Disney Cup, por la Selección Bogotá infantil y juvenil, y por la Liga Profesional Femenina de Colombia con el Cúcuta Deportivo.

Siendo parte del grupo de las jugadoras más jóvenes que disputaron la Liga, para Sharon fue clara la experiencia que adquirió desde el banco y desde la cancha, encontró sus errores y afianzó sus fortalezas. Esto la llevó a que su director técnico en ese momento, Carlos Quintero, le diera la confianza para jugar cada uno de los partidos, aspecto que le ayudó a incrementar su nivel deportivo.

El Cúcuta no solo le dejó experiencia sino una oportunidad para ‘ganar más adelante’ como dice ella, pues sabe que el hecho de haber jugado con futbolistas internacionales y nacionales como Fany Gauto, Nubiluz Rangel, Karen Páez y Diana Chaves, le permitió crecer a nivel profesional y a nivel personal.

Sharon sabe que en Colombia se demoraron para darle reconocimiento al fútbol femenino pero lo bueno fue que llegó, pues para ella la Liga Profesional es una oportunidad para que todas las jugadoras muestren las capacidades y habilidades que tienen en la cancha.

Por otro lado, la familia, eje de unión, es para Sharon su mayor inspiración en la cancha. Desde el primer día la han apoyado, así se vuelve gratificante y motivante para la futbolista ver cómo mamá, papá y hermano siempre están para cada decisión.

José Ramírez, padre y cómplice del proceso que ha llevado Sharon en el fútbol, describe como emocionante el momento en que ve jugar a su hija, pues él siempre quiso ser jugador profesional y ella es el reflejo de ese sueño.

Desde pelear por fútbol, ver la serie animada Súper Campeones y hasta jugar FIFA, eran muchas de las cosas que hacía la volante bogotana con su hermano Kevin, quien a lo largo de los años le ha dado consejos para la vida y para el fútbol de técnica y táctica.

Ahora bien, se sabe lo que acarrea mezclar el ámbito académico con el deportivo, para Sharon ha sido muy difícil porque muchas veces los entrenamientos se cruzaban con el horario del colegio, pero con disciplina, trabajando duro y haciendo las cosas bien se puede lograr, como lo dice ella.

Sin embargo, su papá comprende dos cosas; la primera, que el tema académico es muy importante y la segunda, que el fútbol no es para toda la vida, pues una lesión lo puede dejar fuera de la cancha y ahí es cuando estudiar se vuelve significativo. Evidentemente para una jugadora de alto rendimiento es difícil manejarlo, se necesita de mucha disciplina para ‘sacar el estudio adelante’ y aunque ahora existe la facilidad por internet, para José la educación presencial es mejor.

Así mismo, existen valores que para Sharon son importantes como la responsabilidad en la vida, en el colegio, cuando está jugando un partido o cuando tiene que tomar una decisión y la solidaridad en el campo, cuando una compañera pierde el balón.

Define el fútbol como un estilo de vida, una pasión. Sus días están rodeados de fútbol, es decir, cuando está en el colegio se la pasa pensando en que tiene que ir a entrenar, cuando está en la casa ve fútbol o sino simplemente va a jugar con el hermano.

Va en último año de colegio y aunque le gustaría estudiar dirección técnica o periodismo deportivo, por ahora solo piensa en disputar la próxima edición de la Liga Profesional Femenina con algún equipo capitalino, sabiendo que para el 2018 habrá mucha competitividad porque estarán todos los equipos en su totalidad.

Su papá afirma que le indigna cuando no puede cumplir con los compromisos que tiene relacionados con el fútbol, que llegue tarde al entrenamiento o que tenga que faltar por ir a una reunión familiar; y manifiesta con gracia que “nunca se montaba en una montaña rusa y cuando fue a Estados Unidos no sé en cuántas de montó hasta que perdió el miedo”.

Desde sus inicios en el fútbol, 2011, Sharon lleva días agitados; se levanta, desayuna, va al colegio, va a entrenar y luego a descansar. Pero seguramente Dios, el que tanto la hace razonar, es el principal testigo de su esfuerzo y compromiso.

Don José con gran sentimiento afirma que la vida es muy importante, que quiere que su hija la sepa vivir y que sea muy feliz, pues en un futuro la ve como una gran futbolista, jugando para equipos grandes y haciendo una carrera profesional.

Esta pequeña gigante del fútbol femenino, puede llegar tan lejos como Luka Modrić, el jugador que más admira, como volante 6, 8 o 10, demostró que llegó al mundo del balompié femenino para hacer historia.

 

Fotografías: Archivo personal.

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