Deyna Castellanos, la joya venezolana que quiere brillar en Londres

Deyna Castellanos, la joya venezolana que quiere brillar en Londres

En la lista de tres finalistas en la categoría como mejor jugadora al premio ‘The Best’ de la FIFA, aparece el nombre de Deyna Castellanos, venezolana de 18 años, nacida en Maracay, con una riqueza técnica impresionante y  liderazgo dentro y fuera de la cancha, características que la han llevado a poner en alto el nombre del futbol femenino venezolano. Inició en la escuela de futbol de Juan Arango y de allí partió a Florida State Seminoles (formativa). En la actualidad juega fútbol profesional en los Estados Unidos, en Santa Clarita Blue Heat, equipo al que llegó este 2017.

Deyna Castellanos, la joya venezolana que quiere brillar en Londres
Foto: elregional.net.ve

Deyna, a su corta edad tiene a sus pies el futbol femenino sudamericano, la crack venezolana es la máxima goleadora histórica del Suramericano Sub-17 con 14 tantos y también del Mundial femenino Sub-17 con 11 anotaciones, a nivel colectivo es bicampeona con Venezuela en los Suramericanos Sub-17 que se jugaron en 2013 y 2016.

Este ha sido el año para la venezolana, quien aparece en la lista de 3 finalistas para el premio The Best a la jugadora de la FIFA, dejando en el camino a jugadoras como Lucy Bronze (Inglaterra) Pernille Harder (Dinamarca) o Wendie Renard (Francia). Deyna competirá por el premio a la mejor jugadora al lado de Carli Lloyd -vencedora del premio el año pasado- y Lieke Martens, estrella de Holanda y del Barcelona español, pero esta no es su única nominación, pues también está entre los aspirantes al Premio Puskas (mejor gol del año) por su gol agónico y decisivo en el mundial Sub-17 de Jordania el cual lo disputará junto a Oliver Giroud (Arsenal/Inglaterra) y Oscarine Masuluke (Baroka/Sudafrica).

Catellanos a sus 18 años se convirtió en la futbolista mas joven nominada como mejor jugadora de la FIFA, el próximo 23 de octubre en Londres se conocerán los ganadores de los The Best FIFA Football Awards.

Por: Catherin Ortegón.

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